La Gestión de Procesos y la Auditoría en Salud constituyen herramientas clave para garantizar la calidad, la eficiencia y la seguridad en la atención sanitaria. A través del análisis, diseño y mejora continua de los procesos asistenciales y administrativos, se busca optimizar el uso de los recursos, reducir errores y asegurar el cumplimiento de normas, protocolos y marcos regulatorios vigentes. La auditoría en salud, por su parte, permite evaluar de manera sistemática el desempeño de los servicios, la pertinencia de las prácticas clínicas y la correcta utilización de los recursos, aportando información objetiva para la toma de decisiones, la transparencia institucional y la mejora continua de los resultados en salud.